Sandwich cuya estrella principal es una croqueta de habas, muy crocante por fuera y suave por dentro. Para veganizar este sandwich, hay que pedirlo en pan ciabatta, que estaba fresquísimo. Usaron una mozzarella vegana muy rica, además de una paltonesa simplemente muy sabrosa.
El restaurante no es vegano, pero tiene muchas opciones, como las papas veggies, que incluyo foto también, con cuadritos de tofu apanados, verduras salteadas y cebolla caramelizada.
Me tomé un jugo de chirimoya alegre (chirimoya naranja) con el dulzor preciso.
Imposible comerme todo de una, las porciones son grandes y el sandwich venía con sus propias papitas.
La atención del mesero es algo que destacar. David entendía muy bien lo que era vegano y qué no, por lo que me hizo sugerencias y también llegó al rescate cuando el pan que llegó era de hamburguesa y no la ciabatta. Jamás me sentí tan bien atendida por un mesero, ni siquiera en restaurantes veganos. Recomendadísimo.